Los Toros del Este lograron su cuarta victoria consecutiva tras una contundente paliza 17-1 sobre las Águilas Cibaeñas, en partido...
El año comienza y la rutina vuelve a su sitio. Las calles se llenan, los negocios abren y la vida retoma su ritmo. Todo parece normal… y justamente ahí está el punto.
En La Romana, esa normalidad pesa. Un apagón que rompe el día. Un trámite sencillo que se complica. Un pequeño negocio que pierde horas. No es algo nuevo, pero se repite tanto que termina cansando.
Cuando lo que debe resolverse se deja pasar, la vida diaria se vuelve más difícil sin hacer ruido. No es una crisis. Es desgaste.
No decidir también es decidir.
La República Dominicana avanza. Hay turismo, actividad y estabilidad. Pero ese avance solo se sostiene con orden y decisiones que funcionen. Con servicios que respondan. Con oportunidades reales. Pensando en la gente, y no solo en el titular.
2026 apenas comienza. Eso es una ventaja. Todavía hay margen para corregir y hacerlo mejor, sin confrontación, pero con responsabilidad.
Porque las ciudades no se construyen con promesas… sino con decisiones a tiempo.
Y este año, en La Romana, decidir bien puede ser la diferencia entre seguir resolviendo… o empezar a avanzar.