El problema del tránsito no comenzó ayer. Lo preocupante no es solo el crecimiento del desorden vial, sino la costumbre de aceptarlo como parte normal de la vida cotidiana.
Aunque el Ayuntamiento ha iniciado trabajos de asfaltado en algunas vías de La Romana, el deterioro estructural de las calles exige una intervención más profunda y coordinada con el Ministerio de Obras Públicas.